Tu propósito es enseñar,
dictadora de conociminetos
musa de mis futuros sueños
encantadora de mis pensamientos
tierna cual pluma suave
acariciando mi fas.
Sin querer nos volvimos a ver,
segundo piso
de miradas y sonrisas
de test y pruebas.
Dos veces por semana,
lo haces una eternidad,
la más agradable eternidad,
tu pelo atado,
tu aroma natural.
Tu sonrisa recíproca a la mía
le diste calidez a esta tarde fría,
oh dulcinea mía.
No importa tu anillo,
me conformo con tu hermosa sonrisa
y a esto no le demos prisa.
Pensaré en ti.
Me sonríes, te sonrío.

GUILLERMO.